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El RACC pide a las administraciones una estrategia de movilidad consensuada y con visión metropolitana para afrontar la fase de desescalada

Para suplir la pérdida de capacidad del transporte público, el RACC considera que hayue...

Para suplir la pérdida de capacidad del transporte público, el RACC considera que hay que ofrecer un abanico amplio de alternativas y soluciones multimodales que tienen que integrar la movilidad a pie, la micromovilidad en bicicleta y patinete eléctrico, el transporte público, el privado y el compartido, así como mantener el teletrabajo algún día a la semana y dar más flexibilidad horaria de entrada al trabajo

La reanudación progresiva de la actividad que viviremos en las próximas semanas y meses comportará un incremento de las necesidades de desplazamiento de los ciudadanos que, a la vez, tendrán que cumplir con las recomendaciones de distanciamiento físico para evitar futuros rebrotes de la pandemia de la Covid-19.

Ante este escenario, la movilidad se convierte en uno de los retos más importantes que tiene que afrontar la sociedad, especialmente en las grandes ciudades y sus áreas metropolitanas, donde se producen muchos viajes entre municipios y la densidad de población es más alta. Antes de la pandemia, en Barcelona cada día entraban y salían del municipio más de 900.000 personas, el 50% en transporte público, el 47% en vehículo privado (coche o moto), y un 3% a pie o en bici.

En los próximos meses, es posible que el teletrabajo, la pérdida de puestos de trabajo y el drástico, aunque temporal, descenso del número de turistas, reduzcan la demanda de viajes diarios, pero teniendo en cuenta que el transporte público se puede ver obligado a circular a la mitad de su capacidad, el RACC considera que hay que desplegar una estrategia de movilidad multimodal y con visión metropolitana que ofrezca alternativas y soluciones con transversalidad y que garantice una movilidad segura, asequible y ágil para todas las personas, también teniendo en cuenta las que tienen que hacer desplazamientos interurbanos y no pueden contemplar alternativas como ir a pie, en bicicleta o patinete, más útiles para trayectos cortos, de menos de 10 km, y meteorología favorable.

En este sentido, el RACC pide al Ayuntamiento de Barcelona que impulse soluciones consensuadas, escuchando a los diferentes actores que intervienen en la movilidad. El Club considera que hay que tener en cuenta también a todas aquellas personas que, a pesar de no residir en Barcelona, cada día se desplazan a la ciudad, así como a colectivos como el de las personas mayores (los mayores de 65 años representan más del 21% de la población de la ciudad), que posiblemente evitarán el uso del transporte público por el miedo a los contagios y a la vez difícilmente utilizarán vehículos de movilidad personal como las bicicletas y los patinetes.


Para el RACC, esta estrategia tiene que incluir los siguientes puntos:

  • Medidas sociales
    • Mantener un contacto permanente entre Ayuntamiento y entidades del sector movilidad para acordar las medidas ya que, dada la excepcionalidad de la situación, no hay una única fórmula que resuelva el reto de conciliar la recuperación económica y de la movilidad, la protección contra contagios y los objetivos del Plan de Movilidad Urbana (PMU).
    • Dar más flexibilidad horaria de entrada al trabajo y a los colegios, para que la demanda de viajes en hora punta quede más repartida y se eviten aglomeraciones en el transporte público, que así podría transportar más pasajeros en total. Tarifas más asequibles en hora valle podrían ayudar en este objetivo.
    • Mantener el teletrabajo algún día a la semana, puesto que además de tener efectos positivos desde el punto de vista ambiental, también tiene el potencial en algunos sectores -como el de los servicios- de reducir un 20% la demanda de viajes y, por lo tanto, el riesgo de contagio.

  • Transporte público
    • Incrementar las frecuencias de paso del transporte público, lo que permitiría compensar parcialmente la pérdida de capacidad de cada expedición. Esto, en parte, se tiene que conseguir con mejor velocidad comercial del bus (con carril BUS-VAO, por ejemplo).
    • En los viajes metropolitanos, destinar el espacio que quede liberado dentro de los trenes y autobuses a los vehículos de movilidad personal de los usuarios, como los patinetes eléctricos, para facilitar que puedan hacer el último tramo de su desplazamiento con estos vehículos.
    • No perder el rumbo de las inversiones en transporte público y en aparcamientos de disuasión (Park & Ride) en las estaciones de tren del área metropolitana, dado que serán infraestructuras necesarias a largo plazo para garantizar una movilidad de calidad, reducir la congestión y la contaminación y mejorar la calidad del aire.

  • Micromovilidad
    • Medidas para promover y facilitar los desplazamientos seguros a pie, en bicicleta, bicicleta eléctrica, patinete eléctrico y otros vehículos de movilidad personal, dado que todas son buenas soluciones para el distanciamiento físico y la descongestión del transporte público, a la vez que hacen frente al reto climático y la contaminación urbana. No obstante, estos modos de transporte son una buena solución para los viajes internos de la ciudad de hasta 10 km, pero no tanto para los metropolitanos que comportan distancias más largas.
    • Para los viajes internos, donde ya se está apostando por ampliar espacios de circulación para peatones y para la micromovilidad en bici y patinete, se tiene que garantizar en todo momento la seguridad de la circulación en los espacios transformados, segregándolos de la circulación de vehículos a motor.
    • Incrementar sustancialmente las licencias de bicicletas (incluyendo el Bicing) y motos compartidas y acelerar la concesión de licencias de patinetes favoreciendo un estacionamiento ordenado en puntos concretos de la ciudad y la concurrencia de un número de operadores que garantice la viabilidad del servicio.

  • Transporte privado
    • Destinar el uso del coche o la moto a los viajes necesarios más largos de 10 km, donde otras alternativas más sostenibles son mucho menos competitivas en tiempo de viaje.
    • Desarrollar un plan ambicioso de ayudas a la electrificación de vehículos, que ayude a reactivar una salida verde de la crisis alcanzando 3 grandes áreas: autobuses de transporte público urbano y taxis; flotas profesionales; y usuarios finales.
    • Habilitar una estrategia de aparcamiento en la ciudad que permita a los visitantes dejar el coche y continuar el viaje por el interior del municipio en patinete, bicicleta o servicios compartidos como el Bicing. Y proveer de soluciones asequibles para las motocicletas cuando se les elimina estacionamiento en superficie.
    • Carriles VAO: el incremento del uso de vehículos privados puede verse compensado por una mayor ocupación de los mismos, si se dan incentivos al uso compartido entre personas conocidas (para prevenir contagios).

  • Logística urbana
    • Ante el auge del e-commerce con tasas de incremento del 50% durante el confinamiento y ante la pérdida de espacios de carga y descarga, es necesario un plan de distribución de mercancía ligera (paquetería) que reduzca el número de viajes y emisiones contaminantes de las furgonetas, con centros de consolidación de mercancía en los aparcamientos y distribución final a pie o con cargobike.