El estrés de los peatones crece en Barcelona: el 80% camina con más tensión y el 78% señala a los patinetes como el principal factor de inseguridad

El RACC ha presentado el 1er Barómetro de la movilidad de los peatones en la ciudad de Barcelona, un estudio pionero que pone el foco en el colectivo más vulnerable de la pirámide de la movilidad. Los datos son reveladores: el estrés y la inseguridad vial han ganado terreno en los desplazamientos a pie, especialmente por la compleja convivencia con los nuevos vehículos de movilidad personal (VMP).

Roda de premsa 1r Baròmetre Vianants

Presentación de resultados del 1er Barómetro de peatones a la prensa

Una percepción de inseguridad al alza

El informe destaca que casi el 80% de los peatones afirma sufrir hoy más estrés que hace cinco años cuando se desplaza por la capital catalana. Esta sensación de vulnerabilidad se traduce en que un 47% de los ciudadanos siente inseguridad vial al caminar por la ciudad. El colectivo sénior es uno de los que expresa mayores dificultades: la mitad de los mayores de 70 años considera “difícil” caminar por Barcelona, una percepción que aumenta hasta el 55% durante la noche.

Los patinetes, el principal factor de riesgo

La convivencia con los nuevos modos de transporte es el principal punto de fricción para los peatones. Un 78% identifica los patinetes eléctricos como el usuario que más inseguridad les provoca. Según el barómetro, los ciudadanos consideran a los usuarios de VMP como los más imprudentes (83%), especialmente por no respetar los pasos de peatones, el exceso de velocidad y la circulación por la acera.

Distracciones y conductas a revisar

El estudio también recoge datos sobre el comportamiento de los propios peatones. Un 34% reconoce que camina o cruza la calle utilizando el teléfono móvil, una distracción que se eleva hasta el 42% en zonas de plataforma única. Además, 3 de cada 10 peatones admiten cruzar el semáforo en rojo.

Ante este escenario, el RACC propone medidas urgentes a las administraciones, como ampliar y mejorar las infraestructuras para peatones, revisar la convivencia con bicicletas y VMP en puntos críticos como las paradas de autobús y sensibilizar a los usuarios de nuevos vehículos sobre la prioridad absoluta de quienes van a pie en los espacios compartidos.