El RACC presenta la 24.ª edición del mapa de riesgo de la red viaria catalana

El RACC ha presentado hoy la 24.ª edición del mapa de riesgo de la red viaria catalana, un estudio de referencia que analiza anualmente la accidentalidad en las carreteras con el objetivo de identificar los tramos con mayor riesgo y contribuir a la mejora de la seguridad vial.

El Sr. David Prat, director general de Infraestructuras de Movilidad de la Generalitat de Catalunya; el Sr. Ramon Lamiel, director del Servei Català de Trànsit; el Sr. Josep Mateu, presidente del RACC; el Sr. Valentín Aceña, gerente de servicios e infraestructuras viarias y movilidad de la Diputación de Barcelona; y el Sr. Cristian Bardají, director del área de movilidad del RACC.

El acto de presentación ha contado con la participación de representantes de las principales instituciones implicadas en la gestión de la movilidad y la seguridad vial, que han puesto en valor la importancia de disponer de herramientas objetivas para orientar las políticas públicas y priorizar actuaciones.

El estudio pone de manifiesto el peso de la siniestralidad de las motocicletas, implicadas en casi la mitad de los accidentes mortales y graves que se registran en Cataluña, hecho que evidencia la vulnerabilidad de este colectivo.

Según los resultados del trienio 2022-2024, la T-314, entre Cambrils y Reus, es el tramo con un índice de peligrosidad más alto de Cataluña, tomando el relevo de la BP-1417 (la Arrabassada). En este periodo, los accidentes graves y mortales han aumentado un 4,97%, mientras que la movilidad lo ha hecho un 4,50%, cosa que ha provocado un incremento del 0,44% del índice de riesgo en la red analizada.

El estudio constata también que las carreteras convencionales concentran todos los tramos con riesgo medio, alto y muy alto, y que los kilómetros con riesgo alto y muy alto representan el 26% de la red, dos puntos más que en el trienio anterior. Por lo que respecta a los puntos con más siniestros específicos, el tramo con más accidentes de vehículos pesados se sitúa en la N-340, en la variante de Torredembarra, y el de bicicletas, por segundo año consecutivo, en la BV-5001, entre Martorelles y Vilanova del Vallès.

El estudio se ha elaborado con la metodología internacional iRAP, que compara los accidentes graves y mortales de los últimos tres años con el volumen de tráfico (IMD), permitiendo una evaluación rigurosa del riesgo real de la red viaria.

En Cataluña, el mapa de riesgo es una iniciativa del Servei Català de Trànsit, con la colaboración del Departament de Territori, Habitatge i Transició Ecològica y de la Diputació de Barcelona, y el apoyo técnico del RACC.